
La verdad es que no traigo buenas noticias pero supongo que era de esperar puesto que últimamente la actividad del blog ha ido disminuyendo cada vez más.
Últimamente han desaparecido personas de mi vida del día a la mañana, personas que yo creía que eran de otra forma, aunque quizá las tenia idealizadas y con ello me doy cuenta de que el cuento siempre vuelve a empezar como una serpiente que se muerde la cola una y otra vez.
Pero bueno eso ahora mismo ya da lo mismo, pues soy una destroyer como alguien una vez me dijo… quizá la culpa sea toda mía sin haberme dado cuenta o quizá no… ¿quién sabe? De todas formas a estas alturas ya nada de ello merece la pena.

Supongo que a estas alturas lo único que desea es que la muerte llegue pronta e indolora para poder abandonar este mundo injusto y cruel.
La familia se me va quedando más pequeña cada vez…

Puesto que últimamente no me siento inspirada ni para escribir, ni postear, ni siquiera para echar fotos con la cámara digital que adquirí estas navidades y que ni siquiera he llegado a sacarle partido.
Y mucho menos a echarme fotos a mi misma…
Porque no es oro todo lo que reluce…
Hace unos días tuve un incidente donde me cayó agua hirviendo sobre mis manos, tuve suerte de solo tener quemaduras internas, pero el dolor de las quemaduras… ha sido insoportable… además de la impotencia de no poder hacer absolutamente nada puesto que tenia que tener las manos bajo hielo las 24 horas y el simple hecho de sacarlas de ese mar helado encendía mis manos como si el infierno quisiera brotar de ellas.
La verdad es que ya estoy mucho mejor y alucinada por lo bien que se regenera el cuerpo humano, ese cuerpo tan frágil, tan fácil de destruir y tan luchador por sobrevivir…

Pero por el momento esto es todo.
Porque todo lo que tiene un principio… tiene un final…
Porque todo lo que comienza… tarde o temprano… tiene que terminar…
Hasta la próxima…
Kel Báthory