Lasciate ogne speranza voi ch'intrate

Lasciate ogne speranza voi ch'intrate

“Han venido a presenciar el Principio.
El renacimiento del Paraíso, destruido por el género humano.
Recuérdame, y tu autentico yo también. Y en lo que debes convertirte.
En la que nos conducirá al paraíso con las manos manchadas de sangre...”

viernes, 15 de junio de 2012

Maullidos de un gato negro.

Este es el relato que presenté para el “Concurso de relato de terror Halloween 2011”
organizado por los blogs de “El Estante Olvidado” de Pandora y el “Antiguo Blog” de Ginés Vera, puesto que ahora tiene un nuevo blog titulado “El Eterno Escritor”.

El concurso se basaba en escribir obras inspiradas en los relatos de Edgar Allan Poe y
con este relato inspirado en la obra de “El gato negro” de Poe, resulte la Ganadora del “Concurso de relato de terror Halloween 2011” y gané un estupendo libro sobre relatos de vampiros dedicado por estos dos escritores.

Maullidos de un gato negro.


Los maullidos de aquel diabólico animal, descendiente de brujas, amante de aquelarres e íncubo del diablo, eran ya incesantes en mi cabeza.

Aquel felino animal de tacto peludo y color a muerte, tenía encandilada a mi preciosa y adorable esposa. Amaba a aquella horrible criatura, produciéndome un inevitable recelo.

Mi embriaguez por la bebida, sumado a un estado de completa desesperación por ni siquiera tener bienes para anestesiarme de esta vida, me sumió en un estado de cólera e irritación, que me empezaba a propiciar una locura demencial.

Y en uno de aquellos ataques de exasperación, se me presentó el animal. Mirándome con sus impenetrables amarillentos ojos hostiles que amenazaban desafiantes en atacarme con verdadera ferocidad y despertó en mí, una cólera enfermiza de un instinto animal, fruto de posesión del mismísimo macho cabrío de Satanás.

Agarré a aquel animal de su pequeño cuello con mis manos de verdugo, mientas él no dejaba de aullar desesperado y me clavaba las largas y afiladas uñas que había sacado de sus pequeñas y mullidas huellas de gato. Clavándomelas en manos y brazos como alfileres hundidos en mi blanda y frágil carne humana. Sus uñas me perforaban y arañaban sin piedad, mientras mostraba sus afilados colmillos fruto de cólera, deseoso de desgarrar cualquier pedazo de piel que se pusiese a su alcance. Alcancé el cortaplumas de mi derecha e introduje despiadadamente el artefacto dentro del ojo del animal, removiendo con su filo en círculos, hasta percibir el crujir de los tejidos oculares que iba seccionando, hasta arrancarle de cuajo aquel ojo mortuorio, que visto desde el suelo seguía emanando jugos eméticos.

El gato me observaba, aun en mi mano, sin dejar de maullar con su ojo fijo en mi rostro, rabiando de ira y temor se escabulló de mis manos, en busca de su salvación.

Harto de aquellos chirriantes sonidos lo seguí hasta el sótano de mi destartalada morada y con hacha en mano y mi objetivo alcanzado, le propiné con todas mis fuerzas y una ira incesante y espesa, el mayor golpe de desgracia que mi vida me debiera.

Pues en ese mismo instante mi mujer encariñada por el maquiavélico animal, se puso ante la inevitable muerte, que tuvo que alcanzar.

Y tapiada frente a unos ladrillos de fresco cemento, el gato negro sigue aullando a día de hoy su defunción, con los sollozos de aquella mujer que se interpuso ante su expiración, para salvar aquel peludo y tuerto gato, que aclamará venganza, hasta que descubran mi fatídico crimen.

Si no es que locura acaba antes con mi abominable subsistencia…


Autora: Kel Báthory

Espero que os haya gustado.
Podéis ver los otros relatos y mi relato expuesto directamente 
desde la página del concurso aquí.

Besos con Sangre...

lunes, 4 de junio de 2012

El Detalle de José Carlos Somoza.

El último libro que me he leído de José Carlos Somoza es “El Detalle”.
Este libro esta formado por tres novelas cortas, (el primer libro que publicó de novelas cortas en su día). Las novelas están vinculadas por las obsesiones que protagonizan sus protagonistas, aunque estas obsesiones son completamente distintas.

La primera novela se titula “Planos” en ella un médico viaja a un pueblo bastante pequeño Roquedal, que en realidad no es tan pequeño… porque poco a poco va descubriendo que en él se alteran diversas realidades, pueblos o mundos entrelazados y unidos por diversos objetos y un extraño personaje navegante entre ellos.
Lo que más me ha gustado es la descripción del pueblo, sus gentes y las costumbres de un pueblo pequeño, que a mi realmente me agobian, porque he vivido en pueblos pequeños ¬¬ pero que describe a la perfección, aunque el final me ha parecido un tanto confuso. (Si alguien lo ha entendido bien, me gustaría que me lo explicase). (Explicado por el propio autor).

La segunda novela “El Detalle” protagonizada por un loco del mismo pueblo Roquedal y que ya conocemos por el anterior encuentro con nuestro primer protagonista, se obsesiona por unas extrañas muertes acusadas por causas naturales que él se empeña en investigar. Al final consigue atrapar a su anhelado asesino para con ello atajar su obsesión, a cambio de un alto precio.
Este sin duda es el final que mejor se entiende y aunque es previsible es realmente divertido y podría resulta icluso cómico.

Y la tercera y última novela “La Boca” es la más curiosa de todas. En primer lugar no tiene nada que ver con las dos anteriores.
Cuenta la obsesión que un día cualquiera despierta un odontólogo por la boca.
La novela es realmente curiosa porque esta escrita con un único punto, el punto final.
De esta manera se hace bastante agobiante de leer, esta claro que es lo que realmente pretendía transmitir el autor, el agobio. De una lectura sin pausas, sin aire, en la obsesión de este personaje por el esqueleto, los huesos y la boca. Aunque creo que metafóricamente su obsesión es una forma de liberarse de sus cadenas para alcanzar la libertad siempre anhelada,  para explusar todo lo que su interior siente sin importar las consecuencias de ello que tan fielmente a conometrado siempre. Sin duda es el relato más extraño y el que más me ha gustado.


Título: El Detalle
Editorial: Debolsillo 
Colección: BestSeller
Género: Suspense, fantasía 
Nº de páginas: 179 págs
Precio: 7,95 €

Sinopsis:

 En este libro ven la luz primera vez, en un mismo volumen, las tres únicas novelas cortas que José Carlos Somoza ha escrito hasta la fecha. No se relacionan solo por su extensión: también las une la intención, porque cada una de ellas cuenta la historia de una obsesión.
 
  En 'Planos', la obsesión de Marcelino Roimar, un joven médico que viaja al pueblo de Roquedal para realizar una sustitución de verano, se transforma en una fantasía terrorífica: la de vislumbrar otros mundos dentro de este y conocer a la extraña criatura que los habita.
 
  'El detalle' está narrada por el loco oficial de Roquedal, Baltasar Párraga. Pese a su fama de enajenado, su obsesión, paradójicamente, resulta mucho más racional que la de Roimar. Haciendo de improvisado detective, Párraga investiga una serie de muertes acaecidas en su pueblo y atribuidas por todos a causas naturales.
 
  'La boca' no se desarrolla en Roquedal y su estructura es tan extraña como la obsesión de su protagonista, porque consta de una única frase, monstruosa, sin apenas pausas para el aliento. El narrador es un odontólogo que atiende una consulta próspera, vive una vida familiar gris y tiene una relación desgastada con una amante, pero su monocroma existencia cambia de improviso cuando hace un descubrimiento singular: por dentro alberga huesos. La evidencia de que, bajo la piel, sobrellevamos un esqueleto puede convertirse en una perogrullada temible.
 
  Tres relatos, tres locuras o tres formas de narrar. 

Leer aquí un fragmento en pdf de la primera novela de "El Detalle".

Por: Kel Báthory

viernes, 25 de mayo de 2012

Sillón del Diablo Valladolid.

Hace unos días estuve visitando la preciosa cuidad de Valladolid, cuidad plagada de grandes monumentos históricos y rebosante de historia por cada uno de sus poros.

Aprovechando el Tour de ver museos y monumentos en la cuidad, quise visitar un museo que tenia pendiente y albergada algo realmente interesante.

Todo comenzó hace varias temporadas de Cuarto Milenio cuando hablaron de un curioso objeto que se hayó al fundar la primera cátedra de anatomía humana de España en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid.

Podéis ver el reportaje de Cuarto Milenio aquí.

http://www.youtube.com/watch?v=OsO1z6N9peE&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=E03EOfhwhVE&feature=related

Y para conocer mejor la historia os dejo el resumen que mejor he encontrado en la red extraído de la enciclopedia Wikipedia.

La leyenda del sillón del Diablo se remonta hacia el año 1550, cuando se fundó la primera cátedra de anatomía humana de España en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid, dirigida por Alonso Rodríguez de Guevara, quien llevó a cabo las primeras disecciones humanas en España, gracias a un permiso real. A dicha universidad asistió un joven de origen portugués llamado Andrés de Proaza, de 22 años de edad, con gran interés por la anatomía humana.

La leyenda relata que ese mismo año se denunció la desaparición de un niño de 9 años, mientras que los vecinos de la calle Esgueva de Valladolid declararon que desde el sótano de la casa del joven Andrés, cuyas traseras dan a la actual calle de la Solanilla, se oían gemidos, llantos y extraños ruidos y veían salir agua sanguinolenta a través del desagüe, que teñían de rojo las aguas de uno de los ramales del río Esgueva.1 Los vecinos alertaron a las autoridades de la ciudad; el hallazgo al abrir el sótano es espeluznante: en una mesa de madera encontraron el cuerpo del niño desaparecido, despedazado tras haberle practicado en vida una autopsia. Además se hallaron cadáveres de perros y gatos en la misma postura que el cuerpo humano de la mesa.

Andrés confesó que tenía un pacto con el Diablo a través de una silla que estaba en su escritorio, en la que se sentaba a escribir sus terroríficas ideas, y sus espantosas notas de la nigromancia o autopsias que practicaba con los seres vivos que cazaba. Al sentarse en este sillón, el diablo le ofrecía toda la sabiduría del mundo en medicina y se comunicaba con él.

Al proceder a registrar los pisos superiores de su casa se encontró la silla, fabricada con madera de cedro, con respaldo y reposo de cuero y color marrón.

Proaza fue condenado por la Inquisición a morir en la hoguera. Sus inmuebles, y con ellos el sillón, fueron expuestos en subasta pública, pero nadie los adquirió debido a la fama de nigromante que acompañaba a su dueño. El sillón se mantuvo en posesión de la Universidad de Valladolid.

Hasta el derribo del edificio histórico de la Universidad, el sillón se encontraba colgado patas arriba del techo de la capilla universitaria y a partir de entonces se trasladó al Museo Arqueológico de Valladolid. Con motivo del sexto centenario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid formó parte de las piezas que se mostraron en una exposición conmemorativa en el Museo de la Universidad (MUVa), sito en el Palacio de Santa Cruz.

Se trata de una silla de brazos desmontables datable en la segunda mitad del siglo XVI, según la historiadora vallisoletana Eloísa Wattenberg García.

Fuente: Enciclopedia Wikipedia.

No me pude resistir y me fui en busca del Museo Arqueológico de Valladolid y allí mismo encontré el famoso Sillón del Diablo. Sin duda toqué ese objeto que tal macabra historia contenía y me eche unas cuantas fotos de recuerdo.


Fotos: Ray Adam.
 La leyenda que ha llegado hasta nuestros días relata que aquel que se sienta en la silla, muere a los dos o tres días o tal vez adquiere todo el conocimiento del mundo.

¿Te atreverías a sentarte?

Por: Kel Báthory

jueves, 24 de mayo de 2012

Tetrammeron de José Carlos Somoza.

Tetrammeron es el último libro de José Carlos Somoza. Una historia principal en la que se cuentan varias historias a modo de relatos cortos. La protagonista de nuestra principal historia es Soledad una niña de 12 años que cree que se ha vuelto invisible, hasta que encuentra una extraña mesa redonda acompañada por cuatro adultos que se dedican a contar misteriosas historias.

Lo que más me ha gustado del libro es el personaje de Soledad, una niña inocente, tímida e inteligente con la que me he sentido identificada. Los demás personajes que se dedican a contar las historias son cada cual más extraño que el anterior y sorprenden tanto al lector como a nuestro personaje.

De los 9 relatos que acompañan la historia principal cabe destacar “El espíritu Curie”, “La Decoración” relato que sorprenderá a los amantes de este escritor por su curioso guiño, “Jennifer Budoski” un relato que pone los pelos de punta “El Nimbo” otro relato con guiño incluido a una de sus famosas obras, además es mi relato preferido, sádico y sangriento y por último “ Corpus Christi” cerrando el circulo de mis relatos preferidos, aunque cabe decir que ninguno tiene desperdicio.

Además y por último lo más curioso de este libro son los pequeños textos que lo acompañan, donde el autor nos habla al propio lector ayudándonos a sumergirnos más en la historia a través de la apertura de varias cajitas que iremos abriendo una a una a lo largo de la historia hasta encontrar una curiosa sorpresa al final.

¿Te atreves a sumergirte en el extraño mundo de Tetrammeron?


Título: Tetrammeron
Autor: José Carlos Somoza
Editorial: Seix Barral
Colección: Biblioteca Furtiva
Encuadernación: Tapa blanda
Género: Terror, Misterio
Nº de páginas: 236 págs
Precio:  17,50 €

Sinopsis:

Soledad, una tímida niña preadolescente cree que es invisible para su familia, sus compañeras de clase, incluso para su profesora. Durante una excursión del colegio, se queda rezagada y cruza una puerta que la llevará hasta una estancia en la que encuentra a cuatro adultos en una atmósfera de irrealidad y misterio. Se trata de una velada de Tetrammeron, una sociedad secreta que cada año se reúne para contar historias.

De pie frente a ellos, Soledad percibe una ligera amenaza con tintes sexuales, pero siente curiosidad y decide permanecer allí y ver adónde lleva este cuarteto literario. A través de las historias del Señor Formas, la Señora Lefó, el Señor Obispo y la Señora Güín, Soledad va despojándose de su identidad al tiempo que desafía con fuerza inusitada el inquietante peligro que se acerca cada vez más.

José Carlos Somoza recrea un ambiente de novela gótica y de terror, de suspense creciente. Libre de culpa, Soledad consigue descifrar cada una de las historias y tendrá que destapar su propia caja de Pandora para cerrar el círculo de Tetrammeron.

¿Te atreves a seguir adelante?


Pulsa en la imagen para ver el video.

TETRAMMERON

Por: Kel Báthory

lunes, 7 de mayo de 2012

La historia de Ana y Mía.

Quod me nutrit, me destruit.

Ana.

Ana se levantaba como todas las mañanas, se desnudaba completamente y se dirigía al baño. Se posaba ante la báscula esperando varios segundos hasta ver lo que marcaba y en esos segundos en los que la báscula calculaba el peso de su portador, su cabeza solo pensaba en el número que había visto el día anterior, deseando con todas sus fuerzas que la aguja del marcador no sobrepasase ni siquiera varios gramos de más, sino que la fina aguja de su interior marcase levemente un descenso en su peso.

Su peso, aquello que marcaba su existencia, su materia, su ser. Aquello que deseaba reducir con todas sus fuerzas, aquello que marcaba la fina línea entre la vida y la muerte.

Después se dirigía al espejo de cuerpo entero que tenía en su habitación y se observaba detalladamente palpando con sus manos cada centímetro de su piel. Apretando en varias zonas, estirando en otras e intentando reducir con ellas, en su reflejo, las partes que deseaba tersar o hacer desaparecer.

Su visión supuestamente distorsionada le mostraba una imagen supuestamente irreal que su celebro había almacenado y creado para sí mismo como algo completamente tangible y verídico. O al menos eso es lo que le decían, que su visión, su realidad, era totalmente contraria a lo que el espejo reflejaba ¿acaso se había vuelto loca? Su visión estaba completamente distorsionada, mostrándole una imagen falsa y alterada.

Pero fuese cual fuese la verdad, aquella imagen que observaba ante aquel espejo de cuerpo entero, era su imagen, era su reflejo, era su verdad  y podía tocarla como real.

Después se dirigió a aquel lugar que un día muy lejano la había llenado de felicidad y ahora se le antojaba como un momento angustioso y cruel que la atormentada todos los días como si de una cadena perpetua se tratase. Abrió las puertas de su armario como si el infierno fuese a brotar de él, mientras escarbaba entre su ropa algo que pudiese hacer disimular aquel cuerpo deforme que su mente había creado. Encontró un pantalón negro,  la prenda que más odiaba de su color favorito, aquel que tanto hace disimular. Después se enfundo en él y revisó cada detalle frente al espejo. La textura de la tela pegada a su piel, marcaba unas líneas deformes ante sus ojos. Recorrió con sus manos desde su cintura hasta los tobillos, apretando y estirando la tela elástica de aquella prenda que formaba una segunda piel sobre su cuerpo. Por último metió la barriga hacia dentro aspirando el aire levemente para apretar con sus manos y pasarse el botón que la encerraría en aquella celda de tela.

Sus ojos solo veían un inmenso ser deforme encerrado en una celda de piel. Una piel grasa, llena de bultos y trozos que sobraban por todas partes, trozos que cogía y estiraba con sus manos deseando tener un cuchillo láser que pudiese cortar y hacer desaparecer de ella todo aquello que nunca debió estar ahí. Todo aquello que la repudiaba y la hacía sentir un inmenso asco hacía un engendro amorfo.

Solo quería salir de esa prisión, de la prisión de su cuerpo, pero era difícil hacerlo sin llegar a la inexistencia. Lo peor es que ella lo sabía, pero no podía evitar desvanecerse por una ilusión.


Su estómago rugía como un tigre hambriento, y en realidad lo estaba… pero ella no estaba dispuesta a ceder ante aquello que consideraba una debilidad… un pecado capital… la gula…

Ya estaba acostumbrada a esa sensación de hambruna pero ni mucho menos era lo peor.

Lo peor eran los calambres y hormigueos que recorrían todo su cuerpo como invisibles parásitos en su interior. Lo peor era recordar cuando había sido la última vez que había hecho de vientre o mejor dicho, era que no podía recordarlo. No recordaba cuando había dejado de tener la menstruación y eso la hacía sentir como una cuarentona menopáusica. Y aquel asqueroso vello fino en zonas extrañas de su cuerpo que tenía que afeitar. Por el contrario su cabello caía en considerables cantidades y sus uñas tenían un aspecto amarillento y quebradizo, además siempre tenía un inmenso frío.

Aquellas solo eran unas pocas de las consecuencias que su obsesión le había obligado  acostumbrarse.

Se terminó de arreglar dentro de la medida posible y se puso el abrigo negro.

Mientras andaba por la calle, un par de jovencillas vivarachas, torcieron la mirada hacía ella, que escondía su rostro en su capucha negra con los bordes peludos. Las dos jóvenes se rieron de ella y susurraron en un tono de voz que ella pudo escuchar, que parecía una vieja esquelética.

¿Acaso no lo sabía? ¿Acaso no lo veía? ¿O no lo quería ver?

Ella bajo la mirada pensando que nada les podía reprochar y deseando esta vez, desaparecer de verdad…


Quod me nutrit, me destruit.

Mía.

Mía a simple vista era la chica perfecta. Rubia, delgada, de cuerpo fibroso y realmente guapa. Pero hay cosas que son difíciles de poseer y muy fácil de perder.

Mía era realmente una princesa y no estaba dispuesta a renunciar a ello.

Aquella noche había cenado con sus amigas en un buffet y todas estaban realmente impresionadas por la cantidad de cosas que había ingerido. Algunas se preguntaban como conseguía comer tanta comida sin que le doliese la barriga. Otras que tenían sobrepeso le decían que no sabía la suerte que tenía por poder comer tanto y seguir así de delgada y perfecta. Pero en realidad ella sí que lo sabía y estaba dispuesta a cobrar el precio que fuese por ello.

Cuando Mía llegó a casa se dirigió al baño, se arrodilló en él e introdujo sus dedos índice y corazón en su boca, buscando en ella tocar la parte rugosa y más honda de la lengua y el principio de la garganta. Tras varios intentos sintió como algo subía de su interior y un sabor agrió le hacía arrojar lo que tenía dentro, junto a trompicones de comida. Después de varios vómitos, sintió que ya no le quedaba nada más, mientras observaba los restos de la cena de aquella noche.

Se puso su mejor chándal, uno de terciopelo morado y salió a correr como todas las noches hasta el borde del desmayo. Corría hasta que sus músculos y huesos la frenaban avisándola con flaquear las piernas.

Al volver a casa se observó en el espejo y sonrió de lo guapa que se veía, pero su sonrisa se desvaneció al observar sus amarillos dientes y una boca que no conjuntaba con el resto de su fachada, aunque sí de su interior…

Ella solo quería ser perfecta, ser una princesa ¿acaso quién no desea dicha cosa?


Ser perfecta, porque todos los seres humanos buscamos la perfección. Algunos nacen acercándose a ella y otros no tienen la misma suerte y se dedican a buscarla. Aunque la perfección que busca cada uno es difícil de alcanzar.

La mayoría de veces es inalcanzable y es que no siempre depende del esfuerzo, las ganas o la motivación. Hay cosas que simplemente son y ni siquiera el dinero puede cambiar. Algunos las aceptan y otros se resignan a ello, con dietas, horas de ejercicio o caras cirugías.

“Nadie dijo nunca que fuera fácil llegar a ser una princesa.”

Ana es el nombre que muchas anoréxicas dan a la Anorexia Nerviosa y por eso es el nombre que le he puesto a la primera protagonista de mi historia, porque claramente padece dicha enfermedad. Del mismo modo Mía es el nombre que dan a la Bulimia Nerviosa y de ahí el nombre de la protagonista de mi segunda historia, no hace falta recalcar el porqué de él.

La verdad es que ya hacía tiempo que quería escribir un texto sobre este tema, porque hace tiempo se me ocurrió navegar en busca de estos temas y realmente me quedé horrorizada al ver tantos blogs con tantísimos seguidores que siguen dietas, consejos y pautas sin ningún fundamento y que son realmente descabelladas. Dietas impuestas por personas que sufren esta enfermedad e incitan y ayudan a otros a sumirse a ella.

No vengo a juzgarlos a ellos porque es realmente triste y aunque sea una auténtica locura, en parte les comprendo o al menos comprendo el porqué de un fin que a la mayoría les lleve a la muerte. Pero hay personas que están dispuestas a morir por diversas causas y esta causa no debería ser menos que muchas otras.

Al fin y al cabo cada uno vivimos en nuestra propia celda y no importa que la celda en la que vivimos sea de carne o esté enterrada en nuestro interior, ya que toda celda busca su propia llave para la libertad.

Yo he vivido en diversas prisiones en mi mente y aunque no haya salido de todas ellas, sigo buscando las llaves que consigan rescatarlas.

Por último mencionar a aquellos que tengan Anorexia o Bulimia, porque les compadezco y aunque se sientan incomprendidos o postergados, sus enfermedades mentales no son ni más fáciles ni más complicadas que muchas otras y no son ni más raras ni menos raras que ellas, por mucho que la gente de sus alrededores les hagan entender.

Y para los que hayan caído en mi blog en busca de alguna dieta o consejo por el título de esta entrada. Mi consejo es que paren de visitar blogs creados por niñatas que incitan al desarrollo esta enfermedad y visiten esta web tan cuca creada por profesionales que saben de lo que hablan.

Además os dejo un cortometraje bastante espeluznante de esta enfermedad hecho por españoles.

Contracuerpo, La Pesadilla de la Anorexia con la española protagonista Macarena Gómez.
 Podéis ver el corto aquí y leer más información sobre él.

Quod me nutrit, me destruit.


Autora: Kel Báthory